E3: Terminada la conferencia de Microsoft…
Bueno pues ya ha terminado la conferencia de Microsoft en el E3. Yo esperaba bastante más y al final ha sido una de cal y otra de arena. Mi opinión es que se ha quedado muy corta en juegos exclusivos, hablamos de un Forza, Halo, Left 4 Dead, Splinter Cell y el sempiterno Alan Wake que va camino de ser el Killzone de la blanquita (por lo del tiempo de desarrollo claro esta).
Gran parte de la conferencia se ha centrado en la casualización de la consola y la integración con servicios de PC o multimedia. Tenemos desde el Twitter (te queremos), al Facebook, Netflix, Last.fm, Sky TV pero sin duda a lo que más tiempo han dedicado ha sido al proyecto Natal.
Para mi, una buena ida de olla intentando comer un cacho de mercado a la gran N. En primer lugar un video de ciencia ficción que es imposible de conseguir a día de hoy con la perfección y rapidez mostrada con la X360 y en segundo lugar una demo en el escenario de la conferencia donde ya aparece algo más creíble. Minijuegos al estilo de la PS2 con su PSEye, pintemos el cuadro, golpes a la pelota, en fin, lo que puede dar de sí una tecnología compleja.
En último lugar tenemos a Peter Molyneux con sus flipadas de siempre, vendiendo las bondades del proyecto Natal pero claro ¿alguien se cree ya lo que este hombre afirma como cierto? Yo no.
Pues esto ha sido todo…. ehhh…. ehh…. bueno no. Las cosas como son y no se me iba a pasar que el vendido Kojima va a sacar por fín la ansiada saga de los xboxers, Metal Gear Solid para la consola de Microsoft. No ha dicho nada en los pocos segundos que ha estado en el escenario así que esperamos a próximos días para más información.
Mañana tenemos a Nintendo y Sony.
Todo comenzó cuando en agosto de 2001 un grupo de amigos que solíamos jugar siempre juntos al Age of Kings hasta largas horas de la madrugada nos decidimos a organizarnos como clan, el nombre que elegimos era evidente “La Familia” (FM). Se creo por aquel entonces nuestra primera página web y desde entonces la afición a los videojuegos es nuestro mayor pecado.




